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domingo, 23 de septiembre de 2012

Alimentos que nos hacen sentir cansados (I): Los alimentos perjudiciales


             En esta entrada vamos a tratar una situación que a veces nos ocurre, y es que después de comer, sobre todo entre los 30 minutos y las 2 horas de hacerlo, de repente tenemos un sueño enorme, que no se nos quita con nada.
             El primer gurpo de comidas que encontramos en este grupo es la tan conocida comida basura, de las que ya dijimos en su día que nos aportan muchas  calorías vacías, comentando lo poco que nos aportan a nivel nutricional, y sin embargo la gran cantidad de calorías que nos hacen ganar. Pues bien, la razón por la cual cuando nos comemos un menú mac pollo o un menú whopper nos sentimos tan cansados es porque nuestro cuerpo debe trabajar muchísimo para digerir todas esas calorías, y toda esa grasa. cuando todo nuestro riego sanguíneo se concentra alrededor de nuestro aparato digestivo para facilitar el proceso, empezamos a sentirnos cansados, y con muchísimas ganas de echarnos una siesta. Esta fatiga es realmente clara en personas con dolores estomacales, o enfermedades como la gastritis.

                                       

             Por tanto, de aquí obtenemos que la primera razón por la que la comida nos produce cansancio es por el gran contenido de calorías unido a la gran cantidad de grasa que puedan contener.

             Pues bien, veamos cual sería la segunda razón por la que un alimento nos produce cansancio. La razón es su índice glucémico, es decir, la velocidad a la que la glucosa (azúcar) de un alimento penetra en nuestro organismo. Alimentos con un alto contenido en azúcares simples, como pueden ser la fanta de naranja, los gofres, torrijas, etc., nos producirán cansancio, porque provocaran un desbarajuste total en nuestro azúcar sanguíneo, primero entrando salvajemente en nuestro torrente sanguíneo, desencadenando la respuesta inmediata de la insulina, que provocará que descienda nuestro azúcar en sangre igual de rápido que subió anteriormente al ingerir el alimento. La bajada producida como respuesta a tan repentina subida, nos dejará "sin fuerzas", por lo que estaremos muy cansados. Por tanto, empezar el día con un goofre con sirope de chocolate es saber de seguro que el día que nos queda por delante será largo.
                                         
            De aquí sacamos que la segunda razón por la que la comida nos produce cansancio es por poseer gran cantidad de azúcar, que penetrará velozmente en nuestro torrente sanguíneo.
           

            Por tanto, si decidimos empezar el día con un gofre con sirope, o paramos a comer en una hamburguesería, debemos tener claro que el resto del día será bastante duro para nosotros, porque nuestro cuerpo no estará a la altura.

            Estas son las dos mayores razones por las que un alimento nos produce cansancio, y sobre todo debemos remarcar que son malos para la salud.

           En la siguiente entrada, vamos a hablar de sustancias que existen en los alimentos, que nos ayudarán a sentirnos relajados.

           He querido dividir la entrada en dos, para que se vea claramente que unos son sanos, y otros no.
       
         

sábado, 4 de agosto de 2012

Endocannabinoides en el intestino controlan la ingesta de grasas en la dieta


           Investigadores de la Universidad de California en Irving, Estados Unidos, han descubierto qué hace que los alimentos ricos en grasas sean más irresistibles y cueste más dejar de comerlos pese a que favorecen el aumento de peso. Según los resultados de su estudio, cada vez que se consumen estos alimentos el intestino produce endocanabinoides, una sustancia similar a los compuestos que contiene la marihuana.

           Los endocanabinoides son un grupo de moléculas grasas producidas por el propio organismo que están involucradas en varios procesos fisiológicos, incluido el apetito, la sensación de dolor, la memoria y el estado de ánimo. Como estos compuestos actúan tanto en el cerebro como en el resto del organismo, desde hace tiempo estaban siendo investigados por su potencial para tratar varias enfermedades y adicciones.

          Ahora, un estudio llevado a cabo en ratones ha mostrado que cuando los animales comen un producto graso, un grupo de células en su aparato digestivo comienza a producir endocanabinoides, algo que no sucede cuando se consumen azúcares o proteínas. El proceso, explican los científicos en declaraciones a la BBC, comienza en la lengua, donde las grasas generan una señal que viaja primero al cerebro y después hacia el nervio vago, un conjunto de nervios que va desde la faringe hasta el intestino.

         Allí la señal estimula la producción de endocanabinoides, lo que conlleva un aumento en las señales celulares que provocan el ansia por seguir consumiendo alimentos grasos. Los científicos creen que este mecanismo involucra la liberación de compuestos digestivos vinculados al hambre y la saciedad y, por ello, se siente "ansia por comer más".

        Alimentos como las patatas fritas, hamburguesas, y demás grasas producen esta serie de sustancias. Es por esto que nos gustan tanto y que nos cuesta tanto dejar de comerlas. Prueba a coger un plato de patatas fritas. Coge una, y cómetela, y proponte no comer más ninguna. Misión casi imposible ¿verdad? Así se puede entender la frase de que "cuando haces pop ya no hay stop" de Pringles
       

Una respuesta evolutiva


        "Ésta es la primera demostración de que las señales de los endocanabinoides en el estómago juegan un rol importante en la regulación del consumo de grasas", afirma el doctor Daniele Piomelli, profesor de farmacología que dirigió el estudio. Los científicos no saben por qué este mecanismo se desata únicamente con las grasas y no con otro tipo de alimentos pero, según este experto, puede deberse a "que quizás este proceso ha sido una respuesta evolutiva de los mamíferos".

        "Los animales tienen una necesidad imperiosa de consumir grasas que, aunque son escasas en la naturaleza, son cruciales para el adecuado funcionamiento de las células", explica. Sin embargo, aunque este mecanismo natural ayudó alguna vez a los mamíferos a sobrevivir, ahora está provocando el efecto inverso, ya que "las grasas están ampliamente disponibles y la necesidad innata de comer alimentos grasos ha conducido a la obesidad, la diabetes y el cáncer".

         No obstante, tras este hallazgo los investigadores creen que se podrían conseguir nuevos tratamientos para suprimir la ansiedad por comer alimentos grasos, por ejemplo mediante un fármaco que obstruya la actividad de los endocanabinoides.