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martes, 11 de septiembre de 2012

¿Qué hacer para evitar el sobrepeso cuando dejamos de fumar?


                Es conocido que muchas personas cuando dejan de fumar tienden a engordar, incluso algo aún más triste que eso: Personas que NO dejan de fumar por MIEDO a engordar, que así pueden “mantener su tipito”.
                              
Para evitar esto, en la siguiente entrada hablaremos un poco de cómo evitar el sobrepeso cuando dejamos de fumar, dando varios trucos y consejos dietéticos que nos ayudarán a superar las pequeñas crisis de “ansiedad” o de “apetito compulsivo”.

La nicotina, y por qué engancha
                                
La nicotina, sustancia que encontramos en el tabaco, alcanza pronto el cerebro del fumador. Al inhalar, el humo hace llegar la nicotina a los pulmones, y pasa a la sangre, y de ahí al cerebro. En total, de 10 a 60 segundos, el fumador que da una calada, ya tiene la nicotina en el cerebro.

La nicotina “engancha”, porque al llegar al cerebro libera una sustancia que se llama dopamina, que digamos que nos da “placer”. Cuando esto se hace de manera continuada, se segregan más receptores de nicotina para crear más dopamina, pero con el tiempo las neuronas reaccionan de forma menos inmediata a la nicotina, por lo que las necesidades de ingerir mayores cantidades aumentan.
                             
Entonces, el fumador habitual tiende a mantener los niveles sanguíneos de nicotina relativamente constantes, y cuando los niveles disminuyen, éste se pone irritable, nervioso, y pierde la concentración, etc.


De esta manera respondemos a la triste creencia de los fumadores de “fumar me tranquiliza”, ya que no es que fumar tranquilice, sino que el hecho de no fumar, les irrita muchísimo,  ya que tienen el conocido mono.



Efectos de la nicotina

Ahora podría empezar a decir una lista interminable de daños que causa el tabaco, pero generalmente, el fumador conoce los daños que le causa, aunque no la gravedad de éstos.

La nicotina es una sustancia que provoca graves alteraciones en el metabolismo. Tiene efectos sobre el peso corporal (que aumenta cuando se deja de fumar), la digestión, el metabolismo de los nutrientes y la elección de alimentos (mayor apetencia por los que son salados y grasientos). Conocer estos cambios que suceden en el organismo permite tomar conciencia del proceso de dejar de fumar y saber a ciencia cierta que es posible evitar el sobrepeso al cesar el hábito del tabaco. 



¿Cómo evitar el sobrepeso al dejar el tabaco?

  La nicotina, y el resto de componentes tóxicos que posee el tabaco (benzopirenos, alquitrán, monóxido de carbono…) tienen un impacto negativo sobre todo nuestro organismo. Por esto, cuando se deja de fumar, el cuerpo sufre algunos efectos, como son:


-          Reducción del gasto energético: Algunas personas experimentan un aumento del gasto energético debido a la nicotina. Es decir, el cuerpo de algunos fumadores consume más calorías para lograr eliminar los tóxicos del tabaco.
-          Apetencia por el dulce: La nicotina provoca un aumento de la adrenalina, que cuando se libera eleva la glucemia. Cuando una persona fumadora tiene hambre, acude al cigarrillo por su capacidad hiperglucemiante (de subir el azúcar en la sangre, y quitar el hambre). Gracias a esto, se entiende fácilmente que cuando se deja de fumar, “apetece el dulce”.
-          Estreñimiento: La nicotina acelera el vaciado gástrico y reduce el tiempo en el que la comida está en los intestinos. Por esto, una persona que deja de fumar tiende a sufrir problemas de estreñimiento al principio.
-          La recuperación del gusto y el olfato: El tabaco deteriora los sentidos del gusto y del olfato.  Por ello, al dejar de fumar, se substituye cigarro por alimento. Como ahora se saborea mejor los alimentos, el comer gusta más, y se tiende a escoger alimentos con sabores fuertes, muy dulces, salados o picantes, por lo que al final, se ingieren alimentos más azucarados, con más grasas, y más energéticos, como el chocolate, las galletas, las patatas fritas y demás snacks. Si esto no se controla, la consecuencia es obvia: Aumento de peso.



¿Qué puedo comer si me entra un ataque de hambre?
Ahora que se decide tomar una idea tan acertada como el dejar de fumar, es un buen momento para intentar seguir unos mejores hábitos alimenticios que nos permitan vivir mejor.

Vamos a ver desde el punto de vista nutritivo lo que nos haría falta para evitar el sobrepeso y llevar una dieta sana. Lo que nos haría falta son: poder saciar las ganas de dulce, escoger los alimentos con más antioxidantes, los más ricos en fibra, y trucos para bajar las calorías de recetas apetecibles.

En cuanto al dulce: Como hemos recuperado el gusto y nos apetece el dulce, debemos seleccionar alimentos y postres que sean dulces, pero que no estén azucarados, porque estaríamos incluyendo calorías que YA NO NOS HACEN FALTA.

Podemos probar un tazón de leche con avena y orejones y manzana rallada, o fresas con nata ( a las que ya no tendremos que echar azúcar, pero debemos consumirlo de forma moderada por la nata), o una perfecta ensalada de verduras, pavo y mango.

                                     
            En cuanto a las frutas, antioxidantes y laxantes: Se hizo un estudio, y se llegó a la conclusión de que existen alimentos que empeoraban o mejoraban el sabor  de los cigarrillos. Se ha probado que las frutas, las verduras, los productos lácteos y las bebidas sin cafeína se asociaban a un peor sabor de los cigarrillos. En contrapartida, los alimentos que los fumadores vinculaban a un mejor sabor del tabaco tras su consumo fueron el café, las bebidas alcohólicas y los productos cárnicos. Esto nos sugiere que al dejar de fumar, podemos retomar la apetencia y el buen gusto por alimentos sanos como verduras, frutas, de importante valor nutricional para nosotros.

            Podemos optar por tomar naranjas, mandarinas, peras, manzanas, uvas y granadas en invierno,  y aumentar el consumo de zumos, granizados y macedonias en verano. Sandía y melón son dos de las mejores opciones que podemos tomar.

            Las frutas más antioxidantes son: el arándano, la granada y las uvas. Frutas ricas en fibra son: manzana, frambuesa, plátano, aguacates y peras. Frutas laxantes son: ciruelas desecadas, ciruelas, melón, manzana, mora…

            En cuanto al ataque de hambre: Si tenemos muchas ganas de comer entre horas, debemos saber que lo que no podemos comer son snacks de patatas fritas, galletitas saladas y similares, sino que tenemos que comer cosas más sanas como barritas, palomitas de maíz caseras, vinagretas, etc. Lo que intentamos en reducir las grasas y azúcares entre horas.
                                       
            En cuanto a reducir las recetas más calóricas: Debemos saber que es posible hacer platos sabrosos sin necesidad de sumarles calorías. Por ejemplo, debemos sustituir la nata por la leche, las salsas de queso por salsas de yogur naturales con frutas. Todas las salsas que realmente no hacen falta sumarán muchas calorías que no necesitamos, y que nos ayudarán a ganar peso gracias a las calorías vacías.
                                        
           En cuanto a los depurativos: Ya que hemos dejado de fumar, y nuestro cuerpo se está esforzando por eliminar sustancias tóxicas de nuestro cuerpo debemos ayudarle para ponerle las cosas más fáciles. Beber agua de forma regular, ya sea como tal o en forma de zumos naturales, infusiones o caldos, son necesarios para favorecer la eliminación de tóxicos que aún se encuentran en nuestro cuerpo.
                                        
           En cuanto a la práctica de deporte: Practicar deporte, nos ayudará a prevenir o limitar mucho el aumento de peso. El deporte, además, nos ayuda a eliminar toxinas por el sudor, y ahora que hemos dejado de fumar nos veremos mucho mejor físicamente, y practicar deporte nos quitará tanto el “mono”, como las posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares por culpa del tabaco y del sobrepeso.

             
           Hasta aquí la parte de consejos para prevenir el sobrepeso. En siguientes entradas, pondré una dieta para conseguir no coger peso al dejar de fumar, sumándole además las sustancias tan necesarias para tener una mejor vida para los que han dado el gran paso que les cambiará la vida, como es el de dejar de fumar.



viernes, 31 de agosto de 2012

Los Ácidos grasos Omega-3 y su importancia


            En esta entrada voy a presentar un poco la importancia del omega-3, y sobre todo, dónde podemos encontrarlos, para incluirlos en nuestra dieta de forma sana.
                                   
          Ante la elevada tasa de mortalidad a causa de las enfermedades cardiovasculares en los países occidentales, se observó que existía una población de esquimales en Groenlandia cuyo índice de muerte por estas enfermedades cardiovasculares era muy bajo a pesar de su dieta rica en grasa. Se descartaron las causas genéticas, cuando se comprobó que esquimales inmigrantes en Dinamarca, tras varias generaciones, mostraban la misma ratio de mortalidad por esta enfermedad que el resto de ciudadanos del país. En la sangre de los esquimales nativos se detectaron unos niveles muy altos de DHA y EPA proveniente del gran consumo de aceites y grasa de pescados, alimento predominante en su dieta. Fue a partir de aquí cuando los científicos empezaron a investigar los beneficios de los omega-3 en las enfermedades cardiovasculares.


¿Qué son los Omega-3?

                        Ácido alfa-linolénico

            Los Omega 3 son ácidos grasos esenciales poliinsaturados, es decir, son un tipo de grasa que nuestro cuerpo no puede fabricar a partir de otras sustancias, por lo que NECESITA ingerirlos con las comidas.
Existen varios tipos de Omega-3. Tan Omega-3 es el linolénico, como lo es el EPA y el DHA, pero solo a estos dos se les atribuye la capacidad de prevenir o minimizar el efecto de las enfermedades, por ejemplo, las cardiovasculares.
Por ello, cuando adquiramos alimentos enriquecidos con Omega-3, es fundamental cerciorarse de que contengan EPA y DHA y no solo linolénico.

¿Para qué sirven en nuestro cuerpo?
            Nuestro cuerpo necesita los Ácidos grasos omega-3 para trabajar de forma correcta. Entre sus funciones, encontramos:

·                                            ·       La formación de las membranas celulares.

·        La formación de las hormonas.

·        El correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

·        La correcta formación de la retina.

·        El funcionamiento de las neuronas y las transmisiones químicas.           



Beneficios de los Omega-3
                
La AHA (Asociación Americana del Corazón) facilita a modo de resumen una lista con las principales virtudes que ofrece el omega 3:
           ·        Prevención y mejora de enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide.
           ·        Los síntomas de la psoriasis y asma pueden verse aliviados.
           ·        Presión arterial y triglicéridos en sangre pueden verse reducidos.
           ·        El HDL o colesterol bueno es necesario para nuestro organismo, y con el consumo de omega 3 podemos ver como estos aumentan. Este HDL puede considerarse cardioprotector.
           ·        Reduce los síntomas de trastorno bipolar, depresión y Alzheimer.
           ·        El sistema cardiovascular puede verse fortalecido con su consumo.

¿Qué alimentos tienen Ácidos grasos Omega-3?
                           
            La fuente más conocida y recomendada de Omega-3 es el salmón, ya que se supone que es de los menos contaminados. Tras el salmón, encontramos los pescados azules. El salmón y los pescados azules contienen omega-3 en su forma EPA y DHA, por lo que se absorben al completo.
            Entre los alimentos vegetales como omega-e encontramos muchos, pero el omega-3 que contienen no es EPA y DHA, sino ALA, por lo que nuestro cuerpo debe convertirlas a EPA o DHA, y solo convierte un 10% de lo consumido. Es por este motivo que el pescado azul se considera una fuente más directa y mejor para la ingestión en caso de necesidad de consumo de omega-3.
            La mayoría de alimentos vegetales que contienen estos principios son aceites vegetales. El que contiene una proporción más elevada es el aceite de linaza. ( 533 mg por cada 100 g) seguido del de canola ( 111mg ) o el de nuez ( 104 mg) Otros aceites vegetales que lo contienen son el aceite de soja o el aceite de germen de trigo o el aceite de avellana.
Otras fuentes vegetales importantes son (según mayor cantidad):
  • La lechuga .( Hojas)
  • La soja. ( Semilla)
  • Las espinacas ( Planta)
  • Las fresas ( Frutos)
  • El pepino ( Fruto)
  • Las coles de Bruselas( Hojas)
  • Las coles ( Hojas)
  • Las piñas ( Fruto)
  • Las almendras ( Semillas)
  • Las nueces
                             
Es importante saber que todos los alimentos son necesarios para nosotros. No porque el Aceite de salmón tenga más Omega-3 que las nueces, no vamos a dejar de consumir nueces. Por ejemplo, un estudio del investigador Joan Sabaté demostró que los ácidos grasos omega 3 que contienen las nueces son más efectivos para reducir el colesterol en sangre que los del pescado. Las nueces son uno de los alimentos que nunca faltan en mi dieta, ya que además están muy buenos.
Es por esto, que combinando todos los elementos en nuestra dieta, y consiguiendo que sea variada, podremos aprovecharnos al máximo de las ventajas de éstos.


En caso de necesidad, ¿qué suplemento tomar?: El Aceite de Krill  


            La verdad, es que me defino como una persona que no tiene miedo de tomar suplementos dietéticos, ni reparos, pero que prefiere obtener todo lo que necesita de alimentos en vez de obtenerlo de productos.
            Pero si tuviera una enfermedad de las arriba nombradas, o tuviera que tomar omega-3 por algo, tomaría lo siguiente:
·        Omega 3 de pescado + Vitamina E. ¿Por qué vitamina E? Es debido a que el Omega 3 se oxida con facilidad, por lo que al tomarlo con vitamina E, (antioxidante), se consigue evitar dicha oxidación, y que su efecto en el cuerpo sea pleno.

·        Aceite de Krill: Este suplemento se puede conseguir en las tiendas fácilmente, y la ventaja que posee sobre el omega 3 + vitamina E es que en sí mismo el aceite de Krill posee antioxidantes y fosfolípidos que no podemos encontrar en el aceite de pescado, por lo que no es necesario tomar la vitamina E, y podemos tomar un único suplemento. El único inconveniente es que todo lo bueno, suele ser caro.
                                    

sábado, 4 de agosto de 2012

Endocannabinoides en el intestino controlan la ingesta de grasas en la dieta


           Investigadores de la Universidad de California en Irving, Estados Unidos, han descubierto qué hace que los alimentos ricos en grasas sean más irresistibles y cueste más dejar de comerlos pese a que favorecen el aumento de peso. Según los resultados de su estudio, cada vez que se consumen estos alimentos el intestino produce endocanabinoides, una sustancia similar a los compuestos que contiene la marihuana.

           Los endocanabinoides son un grupo de moléculas grasas producidas por el propio organismo que están involucradas en varios procesos fisiológicos, incluido el apetito, la sensación de dolor, la memoria y el estado de ánimo. Como estos compuestos actúan tanto en el cerebro como en el resto del organismo, desde hace tiempo estaban siendo investigados por su potencial para tratar varias enfermedades y adicciones.

          Ahora, un estudio llevado a cabo en ratones ha mostrado que cuando los animales comen un producto graso, un grupo de células en su aparato digestivo comienza a producir endocanabinoides, algo que no sucede cuando se consumen azúcares o proteínas. El proceso, explican los científicos en declaraciones a la BBC, comienza en la lengua, donde las grasas generan una señal que viaja primero al cerebro y después hacia el nervio vago, un conjunto de nervios que va desde la faringe hasta el intestino.

         Allí la señal estimula la producción de endocanabinoides, lo que conlleva un aumento en las señales celulares que provocan el ansia por seguir consumiendo alimentos grasos. Los científicos creen que este mecanismo involucra la liberación de compuestos digestivos vinculados al hambre y la saciedad y, por ello, se siente "ansia por comer más".

        Alimentos como las patatas fritas, hamburguesas, y demás grasas producen esta serie de sustancias. Es por esto que nos gustan tanto y que nos cuesta tanto dejar de comerlas. Prueba a coger un plato de patatas fritas. Coge una, y cómetela, y proponte no comer más ninguna. Misión casi imposible ¿verdad? Así se puede entender la frase de que "cuando haces pop ya no hay stop" de Pringles
       

Una respuesta evolutiva


        "Ésta es la primera demostración de que las señales de los endocanabinoides en el estómago juegan un rol importante en la regulación del consumo de grasas", afirma el doctor Daniele Piomelli, profesor de farmacología que dirigió el estudio. Los científicos no saben por qué este mecanismo se desata únicamente con las grasas y no con otro tipo de alimentos pero, según este experto, puede deberse a "que quizás este proceso ha sido una respuesta evolutiva de los mamíferos".

        "Los animales tienen una necesidad imperiosa de consumir grasas que, aunque son escasas en la naturaleza, son cruciales para el adecuado funcionamiento de las células", explica. Sin embargo, aunque este mecanismo natural ayudó alguna vez a los mamíferos a sobrevivir, ahora está provocando el efecto inverso, ya que "las grasas están ampliamente disponibles y la necesidad innata de comer alimentos grasos ha conducido a la obesidad, la diabetes y el cáncer".

         No obstante, tras este hallazgo los investigadores creen que se podrían conseguir nuevos tratamientos para suprimir la ansiedad por comer alimentos grasos, por ejemplo mediante un fármaco que obstruya la actividad de los endocanabinoides.

viernes, 3 de agosto de 2012

Intolerancia a la Lactosa


               En esta entrada os voy a hablar un poco sobre una enfermedad que está al alza en los últimos años: la intolerancia a la lactosa. Su propósito es permitir a todos aquellos que tienen intolerancia a la lactosa, conocer un poco más en profundidad su enfermedad y la razón de sus dolencias.
                
               La intolerancia a la lactosa es la incapacidad que tiene una persona para digerir la lactosa. La lactosa es un disacárido que se encuentra en leche, queso, nata, mantequilla, y lácteos en general. Un disacárido es la unión de dos monosacáridos, que son hidratos de carbono simples. En este caso Lactosa = Unión de Galactosa y glucosa.
                                                
                Nuestro cuerpo absorbe los hidratos de carbono en forma de monosacáridos. Por lo tanto, cuando entra un hidrato de carbono formado por la unión de varios monosacáridos, hace falta una sustancia que haga que se rompan en azúcares sencillos para que puedan absorberse. Estas son las enzimas.
Enzimas hay muchas, y de muchos tipos, ya sean para romper azúcares o grasas. La enzima encargada de destruir la unión existente entre galactosa y glucosa es la lactasa.

                                            File:Hydrolysis of lactose.svg    
Cuando esta falta o su actividad es demasiado baja, la lactosa no se puede digerir, y pasa al intestino grueso, donde es fermentada por las bacterias de la flora intestinal. Esa fermentación produce hidrógeno(gas) y ácido láctico. Esto conlleva a los incómodos síntomas
Los síntomas más comunes son dolor abdominal, diarrea y gases, pero también malabsorción, y si la intolerancia se mantiene en el tiempo, puede conllevar a la desnutrición.
La cantidad de lactosa que se puede tomar para producir los síntomas son variados. Alguno puede tomarse un vaso de leche sin experimentar molestia. Otro puede tomarse un simple helado y sufrirlos. Productos como el yogur, con baja cantidad en lactosa suelen ser bien tolerados.
                                              
               

                La forma de conocer si existe esta intolerancia es el test de la tolerancia a la lactosa (no siempre fiable debido a la interposición de otras enfermedades),  test de hidrógeno espirado, la acidez de las deposiciones, o la biopsia del intestino delgado.
                Existen tres tipos de intolerancia.
·         La Intolerancia Congénita es poco frecuente, y aparece en los primeros días de vida, y consiste en que el enfermo no tiene lactasa en las vellosidades del intestino.
·         La Intolerancia Adquirida ocurre cuando el paciente tiene niveles normales de lactasa, y de repente disminuyen. Es debido a un gen.
·          La Intolerancia Secundaria es aquella que deriva de otras patologías, y no es permanente.
                Gracias a Dios, hoy día se conoce esta patología, y se han creado productos que normalmente contienen lactosa sin ésta. Esto ayuda bastante a los pacientes para poder llevar una dieta muy parecida a la normal, ya que son muchos productos los que contienen lactosa de manera natural, o aquellos que han sido enriquecidos con ésta.
                A continuación os dejo un cuadro con productos que tienen lactosa, los que pueden contenerla, y los que no la contienen, pudiéndose tomar con total tranquilidad.

sábado, 28 de julio de 2012

La diferencia entre alimentación y nutrición, y las calorías vacías


Esta es nuestra primera entrada, y vengo a hablaros de los que es la alimentación y lo que es la nutrición y la diferencia entre estas ya que existen muchísimos errores sobre el significado de cada una.
La alimentación consist e en la ingestión de alimento por parte de los organismos para prveerse de sus necesidades alimenticias, fundamentales para conseguir energía y desarrollarse, o como dice la RAE, "Conjunto de las cosas que se toman o se proporcionan como alimento", siendo un alimento cada una de las sustancias que un ser vivo toma o recibe para su nutrición.
La diferencia con la nutrición es que la nutrición es a nivel de nuestras células, y consiste en la ingesta de alimentos que aportan nutrientes que nuestras células pueden catabolizar y absorber para que nuestro cuerpo funcione perfectamente.
Entonces aunque la diferencia sea sutil, debemos prestarle atención, ya que una cosa es alimentarse y otra es nutrirse. Por ejemplo, podríamos comer 2 Kilos de piedras, y nos alimentaríamos, porque nuestra barriga estaría llena, sin embargo no nos nutriríamos, ya que nuestras células no pueden aprovechar nada de lo que hemos comido.
De aquí surge un nuevo concepto, llamado calorías vacías de los alimentos, que son aquellos alimentos con mucho contenido calórico  pero pobre en nutrientes. Una dieta rica en calorías vacías nos asegura obesidad, y nos asegura estar cansados, ya que aunque estamos llenos, nuestras células no están alimentadas y nuestro engranaje no funciona correctamente.
Algunos se preguntaran cuáles son alimentos con calorías vacías, por lo aquí os los muestro:
·        Alimentos muy dulces: Todo tipo de refrescos con gas, la repostería, las chucherías, golosinas son alimentos con altísima cantidad de azúcares, sobre todo de rápida absorción (cosa que nos dará que hablar y que ya os explicaré otro día) pero que no aportan nada a nivel nutricional, ya que rápidamente su azúcar entra en nuestras células, y no podemos utilizarlo para nada, ya que se almacena y allí se queda, y lo que es peor, no necesitamos tan alta cantidad de éstos. Consecuentemente, no aportan nada sino calorías.
 

·        Los fritos: las publicitadas patatas fritas, las alitas de pollo fritas, etc., son alimentos muy muy calóricos, que nos aportan niveles altísimos de grasas, sobre todo trans, y que nuestro cuerpo no utiliza para nada, y las almacena. Son las graciosas grasas que todo aquel que quiere tener abdominales debe estar quemando durante largas sesiones de cardio (de lo que también hablaremos otro día)
                
                    
·        Las bebidas alcohólicas: Estas son las peores, porque las otras, aunque sea, aportan grasas o azúcar, pero es que el alcohol es un alimento que nuestro cuerpo jamás ha utilizado ni utilizará, por lo que entran en nuestro cuerpo, dejan 7 calorías por cada gramo, hacen un daño muchas veces irreparable, y se eliminan con grandes esfuerzos por parte de nuestro hígado. Rotundamente podemos afirmar que las bebidas alcohólicas, sobre todo referido a las de gran graduación, sólo nos aportan daños al cuerpo, que como dije, muchas veces son irreparables y acumulan grasa en nuestro cuerpo.
             

Ahora que conoces este concepto, busca en las cosas que comes para discernir entre si es un alimento calórico únicamente, o que además nutre a tus células.

Verás como cambia tu concepto de comer, y te sientes mucho mejor cada día, ya que cuando uno no nutre sus células, se siente cansado y desganado.